Que se traduce por: «¡Gente mía! Entrad en la Tierra Santa que Alá os ha destinado ˹para entrar˺. Y no os volváis atrás o os convertiréis en perdedores».
Esto significa que, según la interpretación islámica, Alá (Dios) les asignó esta tierra.
Los árabes y musulmanes de diversos lugares del mundo reconocen este hecho, que también se refleja en los recientes tratados de paz y normalización de países como EAU, Bahréin, Marruecos, Egipto y Jordania, que han reconocido a Israel como Estado soberano en su tierra.